
Revolucionario, pluma, 2011.
Casi todas las noches realizo el trayecto en metro que va de Camarones a Tacubaya por la línea naranja. Diría que me regreso flotando :D Últimamente no me ha dado por leer, pero si me vengo todo el camino escuchando música y dibujando en la libreta que me regalo Paco Moyao. Dibujo casi de todo: monstruos, robots, casas, muebles... el reto es dibujarlos mientras el tren se mueve de anden en anden, e improvisar cuando ocurre un rayón inesperado. Nunca me ha gustado borrar, siempre trato de utilizar los errores que van saliendo, me acostumbré luego de que a mis hermanas les encantaba moverme para que dejara de dibujar y jugara con ellas. Estos dibujos que les muestro fueron realizados durante este trayecto nocturno por los túneles del metro. Ojalá les gusten.
Además de estos viajes en metro dibujando, he estado trabajando con un compañero de Ebanistería de la Escuela de Artesanías en la remodelación de un local para restaurante. Pero igual aunque me concentro y trato de apurarme lo más que puedo, no falta que aparezca alguna forma en el polvo, en el aserrín o las virutas para que cuando menos me doy cuenta ya estoy dibujando o haciendo formas.



Un saludo lleno de besos a Nelly que es la culpable de estos viajes nocturnos en metro... jajajaja... :*
Un abrazo con mucho cariño a mis primos Gilda y Victor, a mí tía Susy, los acompaño donde quiera que se encuentren en este momento difícil por el cual están atravesando. Espero poder verlos en Zimapán en los próximos días.




