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lunes, 7 de noviembre de 2011

Taller de Gráfica Urbana del CASU Santa Ursula: Calaveras con Oficio.


En el Taller de Gráfica Urbana del Centro de las Artes de Santa Ursula se nos pidió que hicieramos una calavera con su oficio, había polleros, camoteros, cilindreros, tlalchiqueros, etc. Yo hice un buzo con su escafandra.  Estas calaveras se utilizarían para la ofrenda de la delegación. A continuación les comparto algunas imágenes del taller:








jueves, 20 de enero de 2011

Dibujos que se van :( (Dibujos de entre 1998 a 2008)


Limpiando mi cuarto ante la creciente necesidad de espacio, tuve que tirar bastantes cosas. Entre ellas, varios dibujos. No fue sencillo, para mí cada uno de ellos tenía una historia, me devolvía inmediatamente a la época en la que los comencé. Había dibujos del tiempo del bachillerato cuando estudiaba en la Prepa 4 en Tacubaya (aunque más bien es Observatorio); del tiempo de la univesidad cuando estudiaba en la UNAM en Cuautitlán. En fin, había un montón de cosas y dibujos unos sobre otros dificultando que pudiera encontrar cualquier cosa.

Encontré mis planos para hacer una escultura de lamina cuando estaba en el taller de Escultura en Metal de la FES Cuautitlán, con la Profesora Elizabeth Skinfill, siempre soñé con hacer un pez que tuviera movimiento y que se ondulara con el viento. Este es digamos mi esquema para el tamaño final. Demasiado grande, de largo medía algo así como 4 metros. Se tuvo que ir, afortunadamente me quedo con el plano a escala.



No recuerdo exactamente de que año son estos dibujos pero fueron realizados para algún concurso de ofrendas de día de muertos cuando estudiaba Ingeniería Agrícola en la FES Cuautitlán. Deben ser como del año 2001 o 2002. Aún recuerdo cuando Ángela y Lola fueron al laboratorio de Quimica del Prof. Arturo Aguirre para que les explicara las leyendas a las que ibamos a hacer mención. Como la del lugar del inframundo llamado Chichihuacuauhco en donde un árbol nodriza alimentaba a los niños en espera de su momento en que vinieran a la tierra. Aquel día nos quedamos hasta muy noche en la escuela y todavía fuimos a terminar los dibujos en el cuarto de alguien para que estuvieran listos al día siguiente. Fue una locura tener a tres locas (Ángela, Lola y Miriam) discutiendo sobre la visión del inframundo mientras el Ahui intentaba representarlo. Pero fueron buenos tiempos.



Otros dibujos no se ni porque los empecé, no se en que estaba pensando, pero me encontré este de un niño con una esfera y arriba una especie de grafitti. El de abajo pensaba titularlo "El jardín salvaje" y quería poner un dibujo lleno de plantas raras, nunca lo terminé, no me estaba gustando el resultado.


Me encontré también este dibujo que hice para alguna materia de dibujo o pintura en Artesanías, cuando estudiaba Ebanistería. Es de un tornado destruyendo una casa. Lo hice con unas acuarelas que me regalo Gina para que las probara. Siempre he sido malisimo para utilizar pinturas liquidas, me resulta desesperante, y creo que esto es más notorio cuando es algo que no es mío, sin que es una asignación o una tarea.

Estas calaveras las hice para algúna otra ofrenda de Día de Muertos en la FES Cuautitlán, era nuestro último año juntos como generación y quize representar a todos mis compañeros de la generación 23 de Agrícola. Cuando se tuvo que retirar la ofrenda cada quien se llevo su respectiva calaquita, ignoro si aún las guardan. Algunas personas se llevaron las de aquellas personas que por distintos motivos no pudieron ir. Yo solo me quedé con la mía (la que tiene camarita) y la de mi amigo el Gabo (el catrín) que dice "Yo no soy de Puebla, Puebla es mío".

Este dibujo es un caso extremo de un dibujo que nunca terminé y que del total del espacio solo utilicé una mínima parte. En este caso quería construir una vecindad en forma de espiral, lo único que dibujé fue una casita con una barda en la cual se encontraban sentados unos niños mirando a otro que salía corriendo perseguido por su mamá.


Este dibujo al final me arrepentí de tirarlo y volvió con los demás. Es de hace como diez años, pora alla del lejano año 2000. La idea era hacer manchas con acuarela y de acuerdo a las manchas formadas ir encontrando formas hasta dar por terminado un jarrón con flores. De las manchas salieron rostros, hadas, tiburones, ranas, peces, diablos... nunca lo terminé y se puso feo luego de que entró lluvia por una ventana cercana, pero aún me sigue gustando bastante. Igual quería mostrarselos.


Este dibujo, que es el del principio lo hice para la primera celebración de Día de Muertos que me tocó en la Escuela de Artesanías allá por noviembre del 2007. Nos tocó hacer una ofrenda pero quisimos arreglarla un poco más haciendo dibujos grandes en papel kraft alrededor. Todos hicimos cosas bien diferentes, el maestro Rutilio Cruz nuestro maestro de Ebanistería nos dio toda la libertad de hacer lo que quisieramos. Yo hice una pareja de calaveras jugando a los naipes mientras en el aire flotaban las notas musicales de canciones norteñas bien llegadoras como "Las Casas de Madera", "Flor de Capomo" ó aquella de "Una palomita blanca" que decía: currucú, currucú le cantaba el palomito...
Me estoy poniendo nostalgico, mejor me despido, pero quiero mandar muchos saludos a mis hermanitos de Agrícola de la FES Cuautitlán, extraño un buen las prácticas de campo y la convivencia diaria, de verdad nos la pasabamos bien. También a los de la Escuela de Artesanías, espero que estén muy bien y bien metidos en proyectos que los hagan felices. Un abrazote para todos ustedes.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Concurso de murales de la Escuela de Artesanías 2008: Pintando el mural con los muchachos.


Jueves 30 de octubre de 2008: Apenas comenzamos a pintar...

El jueves muy temprano comenzamos a pintar el mural para el Concurso de murales y ofrendas de nuestra escuela (la Escuela de Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes). Como buenos mexicanos apenas el miercoles por la tarde nos medio pusimos de acuerdo para pintar y el mismo miercoles comencé a trazar las distintas calaveras que integrarían el mural.


José Luis, Ahui (yo), David y el "George" en la tarde del jueves 30 de octubre. Nos agarraron las prisas.


Yo estaba ansioso por comenzar a pintar pues el año anterior a nuestro turno nos había tocado poner la ofrenda y al turno de vespertino le había tocado pintar el mural. Para mi era muy importante pues el próximo año volvería a involucrarme con la ofrenda y otros pintarían el mural. Lo cierto es que mientras otros talleres ya habían comenzado a pintar sus murales desde el lunes anterior, nosotros el miercoles al medio día aún no teníamos claro que y quienes pintarían el mural. La verdad fue muy dificil organizarnos pues había varias propuestas, unas muy serías, otras muy prehispánicas y la mía que era más bien como de caricaturas. Al final con la desesperación de ver que el tiempo se nos venía encima, terminamos haciendo un Frankenstein que si bien no nos satisfacía por completo, al menos tendría un cachito de cada una de nuestras propuestas. Aunque claro, nadie se imaginaba como iba a ir cambiando el pobre mural con cada hora que pasaba.


Jose Luis, quien es un excelente calígrafo poniendo los nombres de cada uno de los talleres.


La idea de nuestro compañero José Luis mostraba al Dios mexica Mictlantecuhtli en el centro del mural, a Sor Juana cuestionando nuestras acciones y algunas escenas de la Conquista. Por otro lado, mi idea era poner algunas calaveras, dos o tres de cada taller trabajando en los talleres que tenemos en la escuela, calaveras sin ninguna personalidad definida, con el simple objetivo de mostrar a los visitantes los distintos talleres que integran toda la comunidad de nuestra escuela.

El "George" poniendole feeling al mural, en este caso personalizando la calaca de la señora de los dulces.

Lo que nunca adivinamos, aunque creo que era algo que era obvio pasaría, es que durante el transcurso del día jueves mientras pintabamos el mural, muchas personas se fueron acercando a ver las calaveras y poco a poco les fueron encontrando parecido con alumnos y maestros de la escuela, fueron tantas las personas que nos lo dijeron durante el transcurso del jueves, que al final el mural terminó siendo una caricatura de nuestra escuela, donde podíamos ver a los personajes más representativos de cada taller, maestros de las materias teóricas, algunas calaveras del personal administrativo y el personal de intendencia.

Aquí sorprendido por mi amiga Aidee mientras retocaba a las calaveras de metales.

La mañana del jueves se fue como agua, cuando nos dimos cuenta el turno matutino se terminó y al poco tiempo comenzaron a llegar los alumnos y maestros del turno vespertino. Durante la tarde tuve la agradable visita de mi amiga Aidee Balderas a quien le diseñamos los discos de huapango del Trío Colatlán, quien tomó varias de las fotos de este post.

Aquí junto con el "George" en el complicado arte de mezclar colores.
Así seguimos pintando hasta que nos quedamos sin luz. Estabamos a punto de retirarnos aún sin haber terminado el mural, cuando nuestro compañero Paco, junto con uno de nuestros compañeros de joyería nos consiguió una lámpara que hizo funcionar mediante la unión de varias extensiones para que pudiéramos seguir pintando.

Paco asegurandose de que tuvieramos luz para seguir pintando. David mezclando colores.

Así ya contando con luz, pudimos seguir pintando el mural. Poco a poco todas las calaveras fueron encontrando su personalidad, incluso varios compañeros del turno de la tarde nos sugirieron quienes podían ser algunas calaveras. Al final del día y contra todas las expectativas casí teníamos terminado nuestro mural. Nada mal para haber comenzado a trazar el miercoles y el mismo jueves por la mañana haber comenzado a pintar.

David cerrando los botes de pintura. Ya todos estabamos hambrientos y cansados.


El mural se logro terminar con la participación de los compañeros Jose Luis (de 1er. semestre), Jorge (de servicio social), David (de quinto semestre) , Angeles (gracias flaquita) y con algunas aportaciones de Paco (que también nos trajo la luz) y de nuestra agripada compañera Sandra de primero. No puedo dejar de mencionar el apoyo de los maestros Rutilio y Francisco quienes en todo momento estuvieron al pendiente por si necesitabamos más material o cualquier otra cosa.


Antes de regresar a casa no desaproveche la oportunidad de tomarme una foto con el mural de fondo.

Ya solo nos quedaba a la mañana siguiente arreglar algunos detalles y por la tarde esperar el recorrido de los jueces por todos los murales y ofrendas para saber el veredicto sobre nuestro trabajo.


Yolanda (Esmaltes) y David al terminar el día.

Al final cansados y hambrientos nos dirigimos a nuestras casas, pero estabamos contentos, teníamos un mural que representaba a nuestra comunidad, en el que habíamos participado varios compañeros del taller y en el cual nos habíamos divertido horrores pintandolo. Además nos sentíamos agradecidos de todo el apoyo y buenos deseos de muchos de nuestros compañeros y maestros de otros talleres quienes en todo momento nos alentaba y felicitaban. Muchas gracias a todos.